Un grupo de diez ciudadanos panameños se encuentra bajo arresto en Cuba, enfrentando la posibilidad de recibir penas de hasta ocho años de prisión por cargos de propaganda en contra del orden constitucional. Las autoridades cubanas están analizando si estas acciones forman parte de una red organizada que busca desestabilizar el sistema político del país.

La acusación fue confirmada por la Presidencia cubana el lunes 2 de marzo, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas con Estados Unidos y recientes incidentes de seguridad en la frontera. Según un comunicado del Ministerio del Interior (Minint), las detenciones se produjeron tras un operativo de seguridad que tuvo lugar en La Habana el 28 de febrero, cuando los detenidos realizaron pintadas con mensajes como "Abajo la tiranía" y "Comunismo: enemigo de la comunidad", así como referencias a figuras políticas estadounidenses.

Las inscripciones estaban firmadas con las siglas CDPC, aunque la ONG Centro de Documentación de las Prisiones Cubanas ha negado cualquier vinculación con estas acciones. El Minint ha calificado a los acusados de cometer un "delito de propaganda contra el orden constitucional", conforme al artículo 124 del Código Penal cubano, lo que podría resultar en penas severas. Se alega que los detenidos fueron reclutados en Panamá con el objetivo de llevar a cabo estos actos en Cuba, recibiendo incentivos económicos de entre 1.000 y 1.500 dólares por su participación, lo que sugiere una operación planificada desde el exterior.