Un total de diez extranjeros, de los cuales nueve son estadounidenses y uno de Anguila, fueron detenidos en el Aeropuerto Internacional José María Córdova, situado en Rionegro, Antioquia. La medida se tomó luego de que las autoridades migratorias confirmaran que los detenidos tenían intenciones de realizar turismo con fines de explotación sexual.

Esta acción se inscribe dentro de un esfuerzo más amplio del gobierno colombiano para fortalecer los controles migratorios y combatir la trata de personas, garantizando así la protección de los derechos humanos. Tras una serie de entrevistas y la revisión de su equipaje, se determinó que el motivo de su visita no se alineaba con el turismo convencional.

El grupo de estadounidenses llegó en un vuelo de Copa Airlines procedente de Miami, con una escala en Panamá, y accedió a la inspección de sus pertenencias. Por otro lado, el ciudadano de Anguila, que llegó de República Dominicana, admitió que su intención era "escoger mujeres para tener relaciones sexuales en su país", lo que motivó su inmediata inadmisión. La directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, elogió el esfuerzo de los oficiales encargados de la seguridad en el aeródromo, subrayando la importancia de sus acciones en la lucha contra delitos relacionados con la explotación sexual y la trata de personas.