La depresión se mantiene como uno de los trastornos del estado de ánimo más comunes y, a la vez, más malinterpretados. Según los especialistas, este trastorno se manifiesta a través de sentimientos de tristeza, pérdida y frustración, los cuales pueden interferir en la vida cotidiana durante al menos dos semanas.

A pesar de los esfuerzos por aumentar la conciencia sobre la salud mental, persisten creencias erróneas que limitan la depresión a factores externos, como si el bienestar emocional dependiera exclusivamente de cumplir con ciertos estándares sociales. Esta percepción simplista ignora la complejidad del trastorno, que puede afectar a personas con un entorno aparentemente favorable.

El psicólogo Fran Sánchez, a través de sus videos en redes sociales, destaca uno de los mitos más dañinos: la idea de que no se puede estar deprimido si se cuenta con una red de apoyo o una buena situación laboral. Según Sánchez, esta visión errónea desestima la multifactorialidad de la depresión, que incluye factores biológicos, psicológicos y sociales. A menudo, quienes enfrentan este trastorno sienten una profunda culpa y vergüenza, lo que dificulta la expresión de su malestar, creando un ciclo de invalidación tanto interna como externa.