La Appeltaart, o tarta de manzana holandesa, es un clásico de la repostería europea que no puede faltar en tu recetario. Este postre es un favorito en las reuniones familiares, meriendas y pastelerías de los Países Bajos, donde es común disfrutarla tibia, acompañada de crema batida o helado de vainilla.

Existen diversas versiones de tarta de manzana en el mundo, cada una con su particularidad. Sin embargo, la receta tradicional holandesa destaca por su masa quebrada que envuelve manzanas frescas, cortadas en rodajas, mezcladas con azúcar y canela. La superficie de la tarta está decorada con tiras de masa, creando un atractivo enrejado que permite apreciar el jugoso relleno en su interior.

Este postre puede conservarse en la heladera hasta por tres días, siempre bien cubierto. Puede disfrutarse tanto frío como tibio, y si prefieres una textura más crujiente, simplemente caliéntala en el horno por cinco minutos antes de servirla.