A tan solo una hora de distancia de Bruselas, se encuentra un jardín que permite a los visitantes experimentar la esencia de Japón sin salir de Europa. Este oasis, ubicado en la provincia de Limburgo, ofrece un respiro en medio de la naturaleza durante la primavera, destacándose como el jardín japonés más grande de Europa. Con una superficie de 2,5 hectáreas, se ha convertido en un destino imperdible para quienes buscan paz y belleza entre la floración de los cerezos y la arquitectura tradicional nipona.
El jardín es un símbolo de la amistad histórica entre la ciudad japonesa de Itami y la belga Hasselt, establecida formalmente en 1985. Este proyecto, que comenzó a tomar forma en 1992 bajo la dirección del arquitecto Inoue Takayuki, combina elementos traídos desde Japón con la naturaleza local, creando un entorno que promueve la tranquilidad y la reflexión. Cada rincón del jardín ha sido cuidadosamente diseñado para facilitar la contemplación y el bienestar, integrando caminos y cuerpos de agua que invitan al visitante a sumergirse en la cultura japonesa.
Al ingresar al jardín, se encuentra la Casa Ceremonial, construida con madera y bambú, que da la bienvenida a los visitantes. A pocos pasos, se erige la Gran Campana de la Paz, que celebra los 150 años de relaciones diplomáticas entre Japón y Bélgica. Este espacio no solo se limita a la contemplación estética, sino que también ofrece talleres de origami, caligrafía, ceremonias del té y degustaciones de saké, brindando una experiencia completa que combina relax, aprendizaje y un viaje sensorial único. Ubicado en Gouverneur Verwilghensingel 15, 3500 Hasselt, este jardín es un verdadero museo viviente de la cultura japonesa.



