Recientes excavaciones en el yacimiento romano de los Padrets, ubicado en Blanes, han dado lugar a un hallazgo sorprendente: una ánfora que permaneció enterrada durante más de dos mil años. Esta vasija, hallada en una de las estancias del edificio D, se encuentra en un estado de conservación excepcional, lo que ha sorprendido a los arqueólogos a cargo de la investigación.
Se estima que este recipiente cerámico fue utilizado para almacenar vino, aunque los expertos creen que es necesario realizar análisis más detallados para determinar su propósito exacto. Las excavaciones, que se llevan a cabo en dos etapas, también han permitido descubrir un complejo arquitectónico con múltiples salas que funcionaban para actividades comerciales y artesanales.
Durante la cuarta fase de excavación, se han identificado cuatro áreas clave dentro del edificio D, dedicadas al comercio, la metalurgia y el almacenamiento de productos. Entre los hallazgos destaca un silo de dos metros de profundidad, que en su momento fue utilizado para almacenar grano, pero que posteriormente fue convertido en un vertedero de desperdicios. La concejala de Patrimonio Histórico, Mònica Rabassa, ha informado que el próximo paso será musealizar el lugar, permitiendo a los visitantes conocer la historia de la antigua ciudad romana.
Por otro lado, el alcalde de Blanes, Jordi Hernández, ha subrayado la relevancia de este proyecto y la inversión de más de 291.000 euros en las excavaciones entre 2022 y 2025, lo que ha despertado el interés de la comunidad por su herencia romana. La apertura del yacimiento al público se complementará con un centro de interpretación, inaugurado recientemente, donde se exhiben los materiales más destacados encontrados durante las excavaciones.



