La percepción tradicional de los tiburones como criaturas solitarias y meramente depredadoras está siendo desafiada por un nuevo estudio realizado en Fiyi. Publicada en la revista Frontiers, la investigación revela que algunos tiburones, en particular el tiburón toro (Carcharhinus leucas), establecen relaciones emocionales y sociales entre sí, lo que sugiere una vida social más rica de lo que se pensaba.
Los investigadores llevaron a cabo un seguimiento exhaustivo de seis años en la Shark Reef Marine Reserve, un área protegida conocida por su biodiversidad marina. Durante este tiempo, se monitorearon a 184 tiburones, identificándolos a través de cicatrices y características únicas. Los datos obtenidos mostraron que estos animales no solo se encuentran por azar, sino que muestran preferencias activas al relacionarse con ciertos compañeros de su especie.
El estudio indica que los tiburones adultos forman el núcleo de una compleja red social, mientras que los subadultos y tiburones mayores exhiben comportamientos distintos. Por ejemplo, los subadultos tienden a mantener una distancia de los adultos para evitar ser depredados. Además, tanto machos como hembras prefieren relacionarse con hembras, pero los machos tienden a tener redes sociales más amplias, lo que les ofrece ventajas como la reducción de agresiones en grupos grandes. Estos hallazgos sugieren que la socialización puede ofrecer beneficios adaptativos, como el aprendizaje de nuevas habilidades y acceso a recursos alimenticios.


