El Metro de Madrid, un sistema de transporte vital para la capital española, ha revelado un fascinante secreto: muchas de sus paredes albergan fósiles que datan de hace 80 millones de años. A diario, más de dos millones de personas utilizan este medio de transporte, pero pocos se detienen a admirar los detalles que encierran las estaciones. Aquellos que lo hagan, podrán descubrir una rica herencia paleontológica que ha permanecido oculta durante milenios.

El hallazgo fue dado a conocer en un video publicado por el equipo del Metro, que mostró imágenes de la estación Ciudad Universitaria, un punto neurálgico que recibe cerca de 45.000 pasajeros diariamente. En este clip, se destaca que al observar con atención, es posible encontrar fósiles como bivalvos y fragmentos de corales, que son testigos del periodo Cretácico. Las estaciones que utilizan piedra caliza oscura en su construcción, como Vicente Aleixandre y Méndez Álvaro, también son puntos donde se pueden hallar estos restos.

Este no es un caso aislado, ya que el Metro de Madrid ha realizado importantes descubrimientos arqueológicos en el pasado. La estación de Carpetana, ubicada en el distrito de Carabanchel, fue el escenario de un hallazgo notable en 2008, cuando durante trabajos de modernización se encontraron más de 10.000 restos fósiles de animales que habitaron la región hace aproximadamente 14 millones de años, en el Mioceno medio. Entre los restos se encontraban mastodontes, rinocerontes y galápagos gigantes. Para celebrar estos descubrimientos, se han instalado réplicas y murales informativos en Carpetana, lo que permite a los viajeros conocer más sobre la fauna prehistórica de la zona.