Los planetesimales bilobulados son estructuras heladas que se encuentran en los límites del sistema solar, específicamente en el Cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno. Estos cuerpos, que se caracterizan por su forma compuesta de dos lóbulos conectados, han despertado el interés de la comunidad científica por su sorprendente similitud con muñecos de nieve.
Investigadores de la Universidad Estatal de Michigan han realizado un estudio que revela cómo estos antiguos bloques de hielo adquirieron su forma bilobulada a través de un proceso de colapso gravitacional. Este hallazgo fue publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y marca un avance significativo en la comprensión de la naturaleza de estos cuerpos celestes.
La simulación que permitió este descubrimiento fue liderada por Jackson Barnes, estudiante de posgrado en la MSU. Su investigación desafía teorías anteriores que consideraban a los planetesimales como masas fluidas, lo que dificultaba la formación de estructuras complejas. La nueva metodología, que permite la conservación de las formas tras la fusión, aporta una visión más realista y detallada sobre cómo se desarrollan estas fascinantes formaciones en el espacio.



