En el corazón del peñón de Gibraltar se encuentra un asombroso hallazgo: las Cuevas de Gorham, que se reconocen como el último refugio de los neandertales en Europa. Este complejo, que fue descubierto a finales del siglo XX, se eleva hasta 426 metros sobre el nivel del mar y ha sido objeto de exploraciones arqueológicas desde 1989 por parte de un equipo conjunto del Museo Británico y el Museo de Historia Natural de Londres.

Las excavaciones en este sitio han revelado información valiosa sobre la vida de los neandertales, y en 2016, la UNESCO otorgó su estatus de Patrimonio de la Humanidad. Un avance significativo ocurrió en 2021, cuando los investigadores lograron acceder a una cámara oculta que había estado sellada durante más de 40.000 años. Este espacio, ubicado en la Cueva Vanguard, había permanecido inaccesible debido a un deslizamiento de arena que ocurrió en la era del Paleolítico Superior.

En la nueva cámara, el equipo liderado por el profesor Clive Finlayson encontró restos de fauna, herramientas líticas de tecnología musteriense y un diente de leche infantil, lo que indica actividades domésticas y la presencia de grupos familiares en la cueva. Este descubrimiento ha capturado la atención mundial, con informes de hasta 70 medios de diferentes partes del mundo, y continúa aportando nuevos conocimientos sobre la vida de los neandertales, incluyendo la identificación de estructuras que datan de hace 60.000 años utilizadas para la extracción de resinas vegetales.