El desbordamiento del río Sankirhuato ha desencadenado una alarmante situación en el distrito de Ayna-San Francisco, ubicado en la provincia de La Mar, Ayacucho. Las intensas lluvias han incrementado el caudal del río, provocando que el agua invadiera las calles y hogares de la localidad, arrastrando consigo lodo, troncos y enormes rocas, lo que ha generado severos daños en la infraestructura urbana.

Este fenómeno se ha registrado en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), donde amplias áreas del distrito han quedado anegadas. De acuerdo con un informe del programa de noticias 24 Horas, el agua ha desbordado su cauce habitual, fluyendo por las principales arterias del pueblo y convirtiendo algunas calles en potentes corrientes de barro que han arrasado con lo que encontraban a su paso.

Las imágenes que han circulado revelan la magnitud de la crisis. El torrente del río ha transformado un pequeño canal que desemboca en el Río Apurímac en una poderosa corriente que ha arrastrado grandes piedras y sedimentos hacia el interior del poblado. Al menos 155 viviendas han sido afectadas, 16 de ellas quedaron completamente destruidas y cinco han sido declaradas inhabitables. Además, se estima que unas 150 casas corren riesgo de colapsar debido a los daños sufridos. La emergencia ha interrumpido servicios básicos como agua potable y electricidad, complicando aún más la situación para los residentes.

Los días previos ya habían sido difíciles para la región, que sufrió huaicos provocados por las lluvias, lo que resultó en la pérdida de una vida y la parcial sepultación de varias viviendas. Con el nuevo desborde, la situación se ha vuelto crítica, incluyendo daños a instituciones educativas, un puente y varios establecimientos de salud. Ante esta grave emergencia, se han movilizado equipos de rescate de la Policía Nacional del Perú, las Fuerzas Armadas y el Cuerpo General de Bomberos, quienes trabajan en la búsqueda de afectados y en la evaluación de daños.