En una operación coordinada entre la Policía Nacional y diversas agencias internacionales, se logró desmantelar un escondite clandestino en el sur de Bogotá, utilizado para la fabricación de artefactos explosivos improvisados. Este lugar, que operaba como taller, estaba destinado a alterar las elecciones programadas para el 8 de marzo de 2026.
La acción policial se llevó a cabo el 25 de febrero, liderada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en conjunto con la DEA, la Fiscalía General de la Nación y el GAULA Militar. Durante el operativo, se detuvo a dos personas en el acto y se incautó material suficiente para la construcción de más de 70 explosivos, revelando la magnitud de la amenaza que se intentaba llevar a cabo.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, informó a través de su cuenta de X sobre los hallazgos en Usme, donde se descubrieron piezas de explosivos cilíndricos, granadas, un lanzagranadas artesanal y cientos de cartuchos. Este arsenal, junto con otros insumos para la fabricación de explosivos, demuestra el interés de grupos armados como el ELN en interferir en procesos democráticos, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar las medidas de seguridad y a continuar con las investigaciones para identificar a los responsables y sus redes de apoyo.



