Alain y Dominique Torres, una pareja que ha pasado los últimos 40 años en el camping Lago de los Abetos, en Cublize, Francia, se enfrentan a una situación inesperada tras recibir la notificación de desalojo de su casa móvil. Este abrupto cambio ha dejado a la pareja, ya jubilada, en un estado de shock, manifestando su desconsuelo al decir: “Nos fuimos llorando”.

Desde sus primeras visitas en carpa hasta el establecimiento definitivo en una casa móvil en 2011, la pareja ha construido una vida llena de recuerdos junto al lago en una localidad con apenas 1.000 habitantes. Alain recuerda con nostalgia cómo, desde 1985, comenzaron a adquirir forfaits de temporada, creando lazos con otros campistas y comerciantes locales, lo que convirtió su estancia en una tradición familiar.

Sin embargo, la dirección del camping les informó que su vivienda ya no cumplía con las normativas vigentes, obligándolos a abandonarla antes del 15 de abril. La gerente del establecimiento justificó la decisión como parte de la modernización necesaria para cumplir con nuevos estándares. Esta situación no solo afecta a los Torres, sino que también impacta a otros cuatro residentes. Ante la falta de opciones, la pareja decidió ceder su casa móvil al camping y ahora planea explorar nuevos destinos vacacionales, como España o Bretaña, en busca de un nuevo hogar temporal.