En Morelos, la activista Jael Jacobo, miembro del grupo "Buscadoras del Sur", ha denunciado el reclutamiento forzado de su hermano Pablo Cristian Capistrán, quien desapareció hace cuatro años. Recientemente, Pablo logró comunicarse con su familia y solicitó ayuda, revelando que se encuentra cautivo por un grupo del crimen organizado. Sin embargo, Jael ha criticado la falta de acción de las autoridades para rescatarlo.

Este caso ha despertado la alarma entre organizaciones de derechos humanos y grupos de búsqueda, que advierten sobre la creciente problemática del reclutamiento forzado en el país. Expertos subrayan que estas situaciones reflejan un problema estructural, donde jóvenes y personas vulnerables son víctimas de la violencia del crimen organizado, que explota su situación socioeconómica.

La activista ha manifestado su desesperación ante la inacción de las fiscalías involucradas, que, a pesar de tener abiertas investigaciones sobre el caso, no han logrado avances significativos. La situación de Pablo Capistrán no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia alarmante que requiere una respuesta urgente y efectiva por parte del Estado para abordar la violencia y el reclutamiento de jóvenes por grupos criminales en México.