La defensa de José Ángel González ha centrado su argumentación en presuntas contradicciones entre el relato de la denunciante y el contenido de una grabación clave para el caso. Según se detalla, el audio presentado por la acusadora no evidencia coacción, sino que sugiere una relación de confianza entre ambas partes, quienes tienen una historia de comunicación de más de dos décadas.

González, ex director adjunto operativo de la Policía Nacional, ha manifestado ante el juez que en ningún momento obligó a la denunciante a permanecer en su domicilio, y ha vinculado la acusación de agresión sexual a un contexto de celos. El caso no solo investiga la presunta agresión, sino que también se abordan potenciales delitos de coacción, lesiones psíquicas y malversación de fondos públicos, con la agravante de abuso de autoridad.

La defensa ha señalado que el audio revela un tono de familiaridad y complicidad, lo que contrasta con la versión de la denunciante. En la grabación, se escucha a González ofrecerle en dos ocasiones la posibilidad de abandonar la casa, lo que, según su defensa, contradice la idea de que la denunciante fue forzada a quedarse. En este sentido, se argumenta que el contenido del audio sugiere más un conflicto de celos que una situación de presión o coerción, lo que podría influir en la interpretación del caso judicial.