En la Universidad de Stanford, una innovadora plataforma de citas llamada Date Drop ha captado la atención de unos 5.000 estudiantes solteros, convirtiéndose en un fenómeno social. Esta herramienta, ideada por el estudiante de posgrado Henry Weng, utiliza un algoritmo único que empareja a los usuarios en función de sus respuestas a un exhaustivo cuestionario de 66 preguntas.

El impacto de Date Drop ha trascendido el campus californiano, ya que la app ha comenzado a expandirse a otras prestigiosas universidades como Columbia, Princeton y el MIT. Cada martes a las 21 horas, la plataforma revela nuevos emparejamientos, generando gran expectativa entre los estudiantes, quienes suelen reunirse en sus residencias o bibliotecas para compartir sus resultados. Sin embargo, no todos los emparejamientos son bien recibidos, y algunos usuarios han expresado su desilusión en foros digitales cuando las coincidencias no cumplen con sus expectativas.

La singularidad de Date Drop radica en su capacidad para facilitar el primer contacto entre estudiantes, algo que puede ser complicado en el competitivo entorno académico. Weng señala que la app ofrece una oportunidad valiosa para aquellos que buscan superar la presión del rendimiento académico y abrirse a nuevas conexiones. Además, algunos locales cercanos premian a los usuarios que asisten a su primera cita con una bebida gratuita, incentivando aún más la interacción social. A medida que la plataforma sigue creciendo, ya ha conseguido asegurar una ronda de financiamiento de 2,1 millones de dólares y se encuentra activa en al menos diez universidades, reflejando el creciente interés por este tipo de iniciativas en el ámbito universitario.