Los líderes del G7 se reunirán de manera virtual el miércoles en una cumbre de emergencia con el objetivo de coordinar una respuesta ante la crisis económica provocada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que comenzó el 28 de febrero y ha impactado de manera significativa en los mercados energéticos a nivel global.
La convocatoria fue impulsada por el presidente francés Emmanuel Macron, quien preside el grupo, y fue confirmada por el primer ministro canadiense Mark Carney tras una conversación con Macron. Esta será la tercera reunión entre los miembros del G7 en menos de 48 horas, habiendo tenido lugar previamente encuentros entre los ministros de Finanzas y de Energía, también convocados por París.
El ministro francés de Economía, Roland Lescure, indicó que las naciones del G7 están preparadas para actuar de forma urgente y utilizando todas las herramientas disponibles para estabilizar el mercado petrolero. Sin embargo, hasta ahora no se ha tomado ninguna decisión concreta sobre la posible liberación coordinada de reservas estratégicas, lo que quedaría pendiente tras la cumbre de líderes. La situación crítica radica en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, y que ha sido objeto de tensiones severas debido a las amenazas de Irán de controlar la zona.



