La reciente designación de Juan Daniel Oviedo como candidato a la vicepresidencia junto a Paloma Valencia para las elecciones de 2026 ha generado una ola de reacciones en el ámbito político colombiano. La oficialización de esta alianza se llevó a cabo el 12 de marzo, tras la victoria de Valencia en La Gran Consulta por Colombia, donde obtuvo más de 3 millones de votos. La presentación de Oviedo, exdirector del DANE y exconcejal de Bogotá, fue realizada a través de un video en redes sociales, donde Valencia lo acogió con un 'bienvenido, señor vicepresidente'.

La decisión de unir fuerzas busca combinar la base del Centro Democrático con la experiencia técnica de Oviedo, quien cosechó 1.255.510 votos, dándole un perfil atractivo para la contienda electoral del 31 de mayo. Sin embargo, esta estrategia no ha pasado desapercibida para integrantes del Pacto Histórico, quienes han cuestionado la legitimidad de la candidatura. Amaranta Hank, senadora electa, utilizó sus redes sociales para manifestar su descontento, afirmando que la derecha necesita disfrazarse de progresista para atraer votantes.

Por su parte, David Racero, también senador electo del Pacto Histórico, amplió la crítica, indicando que la necesidad del Centro Democrático de asumir un discurso alternativo es una clara señal del cambio que se está gestando en el panorama político. Estas declaraciones subrayan la creciente tensión entre las principales coaliciones del país, en un contexto electoral donde la campaña de Iván Cepeda ha presentado a la senadora indígena Aida Quicué como su compañera de fórmula, lo que podría contrarrestar la influencia de Valencia en el electorado, a pesar de que ambas comparten orígenes caucanos.