La lideresa del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, expresó su descontento este jueves con la respuesta del Gobierno frente a la fuga y posterior incendio en un ducto del yacimiento de Camisea, ubicado en Cusco. Este incidente ha llevado a la activación de un mecanismo de racionalización para garantizar el suministro de gas a hogares, transporte público y servicios esenciales.

Fujimori cuestionó la falta de acción inmediata por parte del Ejecutivo, señalando que las declaraciones del ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, fueron inadecuadas. "Es preocupante que no se comprenda la gravedad de la situación y que no haya sensibilidad hacia las inquietudes de las familias y los transportistas. Además, resulta lamentable que administraciones anteriores no implementaran medidas preventivas para contar con un ducto alternativo, considerando que el 50% de la energía en Perú proviene del gas", afirmó en una entrevista.

El Gobierno, en respuesta a la emergencia, decretó un estado de emergencia que se extenderá por 14 días, aunque la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, mencionó que están evaluando formas de reducir este plazo. Asimismo, se habilitarán combustibles alternativos durante esta contingencia, permitiendo el uso de diésel y gas licuado de petróleo (GLP) mientras se restablece el servicio de gas natural. Fujimori también propuso implementar un bono para los transportistas y aumentar la entrega de vales a los hogares como medida compensatoria ante el incremento del precio del gas.