La situación en Puerto Carreño, capital del departamento de Vichada, ha alcanzado un nivel crítico debido a un prolongado apagón que afecta a sus aproximadamente 30.000 habitantes. La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) ha emitido un llamado de urgencia al Gobierno, alertando sobre los riesgos que esta crisis representa para los servicios esenciales y la calidad de vida de los ciudadanos.

Desde hace más de un mes, la compañía Electrovichada ha implementado racionamientos de energía, lo que ha generado incertidumbre y malestar en la población. Las autoridades locales y líderes comunitarios han informado que esta situación se ha agravado por las altas temperaturas del verano, que en ocasiones alcanzan los 38 °C, complicando aún más las condiciones de vida en la región, especialmente durante las noches, cuando los cortes de energía son más frecuentes.

Además de los problemas de confort en los hogares, la falta de electricidad ha impactado severamente en instituciones educativas, donde estudiantes y docentes deben lidiar con el calor extremo sin sistemas de ventilación adecuados. También se ha visto afectada la operatividad de unidades militares y policiales, que enfrentan interrupciones de más de 12 horas, poniendo en riesgo la seguridad en esta zona fronteriza. La comunidad ha expresado su descontento por las pérdidas económicas asociadas a la falta de servicio, mientras continúan recibiendo facturas por un servicio que no se está prestando adecuadamente.