La reciente intensificación de la violencia en Oriente Medio ha dejado a cerca de 30.000 ciudadanos españoles en una situación de riesgo y atrapados en la región. Los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán han resultado en numerosos decesos y han exacerbado un conflicto internacional que también afecta al Líbano.
Con el cierre del espacio aéreo en varios países del área, los vuelos han sido suspendidos, complicando aún más la situación para quienes intentan regresar a casa. En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha asegurado que sus embajadas están funcionando y ofrecen asistencia consular a los españoles desplazados, mientras trabajan en estrecha colaboración con las autoridades locales para encontrar soluciones temporales hasta que el tráfico aéreo se restablezca.
El ministro José Manuel Albares se reunió con embajadores y funcionarios españoles en varios países de la región para evaluar la situación y coordinar esfuerzos diplomáticos. La unidad de crisis del Ministerio se mantiene en contacto constante con sus representaciones en los países afectados y opera un servicio de emergencia las 24 horas. Albares ha instado a la comunidad internacional a favorecer el diálogo y la desescalada, reafirmando el compromiso de España con la paz y la estabilidad en Oriente Medio.



