La situación en Medio Oriente sigue siendo crítica y altamente inestable. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su disposición a entablar un diálogo con Irán, a pesar de haber afirmado recientemente que la guerra se encuentra "prácticamente terminada". En este contexto, el Pentágono ha advertido que el día de hoy será especialmente intenso en términos de operaciones militares. Desde el inicio del conflicto, se han reportado alrededor de 1.500 bajas iraníes, mientras que el ejército estadounidense ha confirmado la muerte de siete soldados.

Por otro lado, voceros de las fuerzas armadas iraníes han declarado que son ellos quienes decidirán el desenlace del conflicto y han amenazado con impedir la exportación de petróleo en la región, mientras continúen los ataques por parte de Estados Unidos e Israel. Estas declaraciones surgen tras la reciente designación de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo, un nombramiento que Trump ha expresado su desacuerdo.

El conflicto ha comenzado a afectar de manera alarmante los mercados internacionales, con el precio del petróleo superando los 100 dólares por barril. En un intento por estabilizar la situación, Francia ha anunciado una misión para garantizar la seguridad del paso de Ormuz, mientras que el presidente brasileño, Lula da Silva, ha advertido sobre la posibilidad de una invasión en el futuro. En medio de todo esto, se han reportado ataques a dos petroleros en aguas de Irak, resultando en la muerte de al menos un tripulante y 37 marineros rescatados. El gobierno iraquí ha calificado este ataque como una violación de su soberanía y ha suspendido temporalmente las operaciones en sus terminales petroleras.