La dimisión de José Manuel Bernabé como director gerente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha desencadenado una profunda crisis institucional en el principal centro de investigación del cáncer en España. Este viernes, el patronato del CNIO aceptó formalmente la renuncia de Bernabé, que se encontraba bajo investigación debido a una denuncia por un presunto caso de acoso laboral. Su salida se produce en un contexto complicado, ya que había asumido la responsabilidad de investigar una supuesta trama de corrupción en la institución, que podría haber estado operando durante años.
La denunciante es Laura Muñoz, ex secretaria general del CNIO, quien fue destituida el 25 de noviembre junto a otros altos funcionarios por su supuesta implicación en un sistema de contrataciones fraudulentas. Esta investigación, que está siendo llevada a cabo por la Fiscalía Anticorrupción, sugiere que se habrían desviado hasta 20 millones de euros del centro. Muñoz fue apartada un día antes de presentar su denuncia de acoso contra Bernabé, lo que añade un nivel de complejidad a la situación.
En su denuncia, Muñoz acusa a Bernabé de haberla presionado en relación a su horario laboral y de haberle enviado mensajes y fotos personales a través de WhatsApp, incluyendo vídeos en el gimnasio y comentarios sobre su vida privada. Se informa que la exempleada presentó su denuncia a recursos humanos por temor a represalias. Bernabé, quien asumió el cargo en septiembre de 2025, había sido elegido para esclarecer las irregularidades bajo la gestión de su predecesor. En su breve mandato, remitió varios informes a la Fiscalía, aportando pruebas sobre contratos irregulares que beneficiarían a su antecesor y su círculo cercano.



