La reciente ruptura del ducto de gas en Camisea ha ocasionado una crisis significativa para miles de transportistas, incluidos los taxistas, quienes enfrentan escasez de combustibles como el gas natural y, en menor medida, el GLP en diversas ciudades, incluyendo Lima.
Ante esta problemática, se ha planteado la posibilidad de utilizar recursos del Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) para ayudar al sector afectado. Sin embargo, el director ejecutivo del FISE, Francisco Torres Madrid, aclaró que la normativa vigente impide destinar esos fondos para subsidios directos a transportistas, como lo estipula la Ley 29852, que define de manera específica las funciones del fondo.
Torres Madrid subrayó que actualmente los recursos del FISE están restringidos a la entrega de vales de descuento para la compra de GLP y al financiamiento de conversiones de vehículos a gas natural vehicular (GNV), entre otros usos. En total, el fondo cuenta con 870 millones de soles, y cualquier modificación en su asignación requeriría una reforma legislativa aprobada por el Congreso, un proceso que implica consultas con entidades técnicas. A pesar de la emergencia, el director considera que la demanda de gas natural podría incrementarse una vez restablecido el suministro, dado su papel crucial en el transporte.
Además, el FISE está trabajando en el desarrollo de plantas de regasificación y almacenamiento en varias regiones, como Cusco, Huancavelica y Puno, para mitigar futuros desabastecimientos. Estas iniciativas buscan asegurar un suministro constante y accesible de gas natural, beneficiando así a más familias en el país.



