El valor del dólar en Perú ha experimentado un incremento significativo en los últimos días, alcanzando cifras cercanas a los S/3,50. Este aumento se vincula directamente con la escalada de tensiones en Medio Oriente, que ha impulsado el precio del petróleo a nivel global. Los inversores, ante la incertidumbre, han optado por refugiarse en la moneda estadounidense, lo que ha provocado una subida en el tipo de cambio y un impacto en la economía local.
Marzo se ha presentado como un mes complicado para el país sudamericano, no solo por el aumento del dólar, sino también por la llegada del fenómeno de El Niño costero. Este evento climático ha generado intensas lluvias y huaicos, obstruyendo carreteras y afectando a numerosas familias. Adicionalmente, la reciente ruptura del gaseoducto de Camisea ha llevado al Gobierno a implementar racionamientos de gas natural vehicular (GNV), lo que ha incrementado la demanda de gasolina y, por ende, ha generado escasez y especulación en los precios, a pesar de que el Ejecutivo asegura que no hay justificación para tales aumentos.
La combinación de estos factores ha resultado en un encarecimiento notable de la canasta básica familiar, lo que, según analistas económicos, podría reflejarse en un aumento de la inflación. Juan Carlos Higueras, doctor en Economía y Vicedecano de EAE Business School, explica que el impacto del tipo de cambio en el día a día de los peruanos es considerable, dado que la economía del país está fuertemente ligada al comercio internacional. Esto significa que el aumento del dólar encarece los productos alimenticios que dependen de importaciones, como el trigo, maíz y fertilizantes, lo que a su vez afecta el precio de productos básicos como el pan, leche y aceite.



