Perú enfrenta una grave crisis de desabastecimiento de gas natural tras una falla en el ducto de Camisea, ubicada en Cusco. A una semana del inicio de esta situación crítica, el Gobierno ha decidido adoptar una serie de medidas de emergencia para garantizar el suministro en los hogares, especialmente en Lima Metropolitana y el Callao.
La presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, anunció en una conferencia de prensa que se están implementando acciones específicas para asegurar el suministro de gas a más de 2 millones de hogares. "Nuestro objetivo es garantizar la continuidad de los servicios esenciales en medio de esta contingencia energética", afirmó la funcionaria.
Entre las medidas anunciadas se incluye un proceso de racionalización del gas natural, priorizando su distribución hacia quienes más lo necesitan. Además, se contempla la implementación del teletrabajo en el sector público y se fomentará esta modalidad en el ámbito privado. Las clases se llevarán a cabo de forma remota en todos los niveles educativos de la región afectada. También se incrementará el vale FISE para la compra de gas y se liberarán reservas de combustibles para mejorar el abastecimiento interno, garantizando así el suministro esencial para la salud, la alimentación y otros servicios básicos.


