En el contexto de las protestas relacionadas con el Mundial 2026, se ha documentado un preocupante incremento en las violaciones a los derechos humanos en México. Según un informe de la Red Nacional 'Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes' (Red TDT), un total de 39 eventos vinculados a estas violaciones han sido registrados desde el 1 de junio hasta la fecha actual. De estos, la mayoría, 36, tuvieron lugar en la Ciudad de México, mientras que los restantes se distribuyen en las ciudades de Puebla, Toluca y Monterrey. En total, se registraron 66 incidencias que reflejan un patrón alarmante en la represión de la protesta social en el país.
La Red TDT, compuesta por diversas organizaciones que defienden los derechos humanos, ha denunciado una serie de actos represivos que incluyen abuso de autoridad, agresiones por parte de agentes estatales, y detenciones arbitrarias. Este ambiente hostil hacia los manifestantes ha suscitado una creciente preocupación entre los defensores de derechos humanos, quienes advierten que estas acciones no son meros incidentes aislados, sino que forman parte de un proceso más amplio de securitización del espacio público. Este fenómeno pone en grave riesgo derechos fundamentales, como la libertad de reunión, expresión y participación política, al mismo tiempo que se vulneran los derechos de libre tránsito y la defensa de los derechos humanos.
El informe también destaca la implicación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México y de varias corporaciones policiales en estos actos de represión. La presencia de agrupamientos policiales especializados ha intensificado la violencia contra aquellos que se atreven a alzar la voz en defensa de sus derechos. La Red TDT subraya que esta situación no solo afecta a los manifestantes, sino que tiene un impacto desproporcionado en grupos vulnerables, incluyendo jóvenes, estudiantes, defensores de derechos humanos, familiares de desaparecidos y periodistas.
Entre las violaciones documentadas se encuentran prácticas inaceptables, como el despojo de pertenencias personales y laborales, así como amenazas de crímenes de lesa humanidad. También se han registrado casos de violencia sexual contra mujeres detenidas, uso excesivo de la fuerza, y el disparo de balas de goma contra manifestantes. Estos comportamientos, catalogados como tortura y tratos crueles, reflejan una grave desviación de las obligaciones del Estado en materia de derechos humanos, lo que plantea un serio desafío para la justicia y la democracia en México.
La Red TDT ha emitido un llamado urgente al gobierno mexicano para que cese la criminalización y estigmatización de las protestas sociales. Aseguran que es crucial que las autoridades rectifiquen las narrativas que asocian la defensa de los derechos humanos con actividades delictivas. Este cambio de enfoque es fundamental para restablecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones y garantizar un ambiente donde se respeten y protejan los derechos de todos los ciudadanos.
Finalmente, este panorama de violaciones a los derechos humanos en México, especialmente en el marco de un evento de tal magnitud como el Mundial 2026, sirve como un recordatorio de que el progreso en materia de derechos humanos no solo depende de la legislación, sino de la voluntad política y el compromiso real de las autoridades para garantizar el respeto y la protección de estos derechos. La comunidad internacional y los organismos de derechos humanos deben permanecer vigilantes ante estos acontecimientos, para asegurar que la voz de los ciudadanos no sea silenciada y que sus derechos sean respetados en todo momento.



