El litoral norte de Perú enfrenta una grave crisis ambiental tras el hallazgo de toneladas de peces muertos en la playa de Parachique, en la provincia de Sechura. Desde el fin de semana, pescadores artesanales y residentes de la zona han reportado la presencia de numerosas especies varadas, muchas de ellas agonizando y otras ya sin vida. Esta situación ha desatado la alarma entre las comunidades que dependen de la actividad pesquera, generando un impacto tanto ambiental como económico.
Entre las especies encontradas se destacan meros, lisas, cachemas y rayas, conocidas localmente como “tapaderas”. Pese a que algunos pobladores intentaron recoger los peces para su consumo, otros han alertado sobre el fuerte olor y los claros signos de descomposición. Las autoridades han emitido recomendaciones urgentes para evitar el consumo de estos ejemplares hasta que se aclare la causa de esta mortandad masiva.
Los primeros análisis sugieren que el fenómeno podría estar relacionado con el calentamiento de las aguas y una posible falta de oxígeno, lo que podría haber llevado a los peces a buscar la superficie y terminar varados. Además, pescadores han reportado la aparición de manchas rojizas en el mar, lo que ha llevado a sospechar de un posible evento de marea roja. La situación ha generado un clima de incertidumbre en la comunidad pesquera, que espera la intervención del Ministerio de la Producción y del Organismo Nacional de Sanidad Pesquera para evaluar las consecuencias y tomar medidas adecuadas.



