Alemania se ha sumado a la lista de naciones que no asistirán a la ceremonia de inauguración de los Juegos Paralímpicos de Invierno 2026, elevando a once el número total de países ausentes. Este creciente boicot se debe a la decisión del Comité Paralímpico Internacional de permitir que atletas de Rusia y Bielorrusia compitan con sus banderas e himnos nacionales, algo que generó una fuerte reacción internacional.

La polémica se ha intensificado desde que el gobierno ucraniano expresó su descontento, calificando la decisión del Comité como "sucia, injusta y terrible". Desde entonces, varios países aliados de Ucrania han decidido no participar en la ceremonia, comenzando por Ucrania misma, que fue la primera en anunciar su protesta. Alemania, a través de un comunicado del Comité Paralímpico Alemán, justificó su ausencia afirmando que busca poner el foco en las próximas competencias y mostrar su solidaridad con la delegación ucraniana.

La lista de países que se restan de la ceremonia incluye a Canadá, Croacia, República Checa, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Polonia y Países Bajos. Sin embargo, los atletas alemanes sí participarán en grabaciones que se mostrarán durante la inauguración. Además, la Radio y Televisión Nacional de Lituania ha decidido no retransmitir el evento, alineándose con las decisiones de las emisoras de Letonia, Estonia y Finlandia, mientras que Croacia también ha confirmado la ausencia de sus representantes en la ceremonia.

En el contexto de estas tensiones, cabe recordar que recientemente, durante los Juegos Olímpicos, el Comité Olímpico Internacional prohibió al atleta ucraniano Vladyslav Heraskevych el uso de un casco que rendía homenaje a sus compatriotas fallecidos en la invasión rusa, lo que añade más carga a la atmósfera conflictiva que rodea a estas competencias.