El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha alertado sobre las repercusiones de intensificar el conflicto en Oriente Próximo, que afectan no solo a la región, sino también a Europa y otras partes del mundo. Durante un evento celebrado en Hamburgo, Alemania, Costa subrayó la importancia de encontrar una solución diplomática que permita una salida estable y duradera a la crisis actual. Estas declaraciones surgen en el contexto de la reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha aumentado las tensiones en la zona.

En su discurso, Costa destacó la necesidad de un "orden internacional basado en normas" y defendió el multilateralismo como la única vía viable para abordar los problemas globales. Rechazó el unilateralismo, advirtiendo que este enfoque solo conduce al "caos y la violencia". El mandatario europeo enfatizó que la estabilidad mundial depende de la adhesión a reglas internacionales consensuadas, mencionando que la Unión Europea está comprometida con la defensa de este orden y condena las violaciones al Derecho Internacional en diversas regiones, incluyendo Ucrania, América Latina y Gaza.

Respecto a la crisis en Oriente Próximo, Costa calificó la situación como una gran preocupación para la Unión Europea. Atribuyó a Irán la responsabilidad de las tensiones actuales y advirtió que las represalias de Teherán y sus aliados, que han incluido ataques a países vecinos como Chipre, ponen en riesgo la paz internacional. Además, el presidente europeo hizo un llamado a las partes involucradas para que actúen con moderación y expresó su apoyo a la población iraní, instando a que sus derechos y libertades sean plenamente respetados.