La esquiadora suiza Corinne Suter, de 31 años, ha logrado un destacado triunfo en la Copa del Mundo de esquí alpino femenino, celebrada en Grandvalira-Soldeu El Tarter. En una impresionante actuación, Suter avanzó once posiciones en la clasificación y logró detener el cronómetro en 1 minuto, 31 segundos y 62 centésimas, marcando su regreso al podio en descenso tras cuatro años de espera. Esta pista Àliga, donde se llevó a cabo la competencia, es familiar para Suter, quien ya había conseguido una medalla de plata en las finales de la Copa de Europa en 2014 y un bronce en la Copa del Mundo en 2019.

Suter, que cuenta con un palmarés envidiable que incluye los Globos de Cristal en descenso y supergigante en 2020, el título mundial de descenso en 2021 y el oro olímpico en Beijing 2022, ha dado un paso significativo al ganar en la Audi FIS Ski World Cup Andorra 2026. Este triunfo representa su primera victoria en descenso desde 2022, cuando ganó en Garmisch-Partenkirchen. En esta competencia, la suiza superó a la austríaca Nina Ortlieb, quien finalizó en segundo lugar a solo 11 centésimas de la ganadora, mientras que la italiana Sofia Goggia se quedó con el tercer puesto, a 24 centésimas.

A raíz de este resultado, Suter ha mejorado su posición en la tabla, pasando del puesto 27 al 16 en la especialidad de descenso. Las primeras posiciones de la clasificación general permanecen inalteradas, con la estadounidense Lindsey Vonn liderando, a pesar de su reciente lesión, seguida de cerca por las alemanas Emma Aicher y Kira Weidle-Winkelmann. Durante la competencia, Suter destacó la importancia de mantener la concentración y evitar errores, incluso a altas velocidades, y expresó su deseo de regresar a Grandvalira en el futuro para mostrar las pistas a su pareja. El secretario general de la Copa del Mundo, Marc Mitjana, también elogió la calidad del trazado y el arduo trabajo de preparación que se realizó en las últimas semanas.