El Ejército de Corea del Sur exigió este miércoles a Corea del Norte que presente una disculpa y adopte medidas de responsabilidad por la explosión de minas registrada en la Zona Desmilitarizada (DMZ). El episodio dejó tres soldados surcoreanos heridos, mientras que Pyongyang rechazó con firmeza cualquier vinculación con lo ocurrido.
“Exigimos enérgicamente una disculpa y medidas responsables por parte de Corea del Norte”, afirmó Kang Hyun Woo, director general de operaciones del Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS). El funcionario sostuvo que la colocación de minas en la zona representa “una violación evidente del acuerdo de armisticio” y que “socava el espíritu de los acuerdos intercoreanos”.
“Esto debe detenerse de inmediato”, remarcó Kang durante una conferencia de prensa. En ese sentido, reclamó a Corea del Norte que frene “las actividades que elevan las tensiones en la península coreana”, entre ellas el denominado “fortalecimiento de la frontera”.
El representante militar surcoreano también señaló que Seúl quiere dejar “totalmente claro” que Pyongyang será “totalmente responsable de cualquier consecuencia futura” derivada de la situación. Las autoridades de Corea del Sur habían indicado que consideran muy probable que los explosivos fueran colocados de manera deliberada en el sector sur de la Línea de Demarcación Militar.



