La elección del calzado escolar en la infancia es crucial para prevenir problemas posturales y en el desarrollo de los pies. Según el Ministerio de Salud de Perú, el uso de calzado inadecuado no solo genera incomodidad, sino que puede alterar la mecánica de la pisada e incluso causar deformaciones permanentes en los pies.
Es fundamental revisar periódicamente el calzado escolar para garantizar la salud locomotora de los niños desde una edad temprana. La médica rehabilitadora Luz Bautista Chirinos, del Instituto Nacional de Rehabilitación, destaca que el crecimiento acelerado de los pies entre los 3 y 12 años requiere una atención especial para asegurar que el calzado no esté ajustado y que brinde suficiente espacio para el movimiento natural de los dedos.
El Minsa recomienda que el calzado debe tener entre 1 y 1,5 centímetros de espacio entre el dedo más largo y la punta del zapato. La flexibilidad de la suela también es esencial, ya que un calzado flexible favorece el movimiento natural del pie, mientras que las suelas rígidas pueden dificultar la marcha y aumentar la posibilidad de molestias. Utilizar materiales livianos y suelas antideslizantes es aconsejable para prevenir caídas y proteger la salud postural de los niños durante su etapa escolar.



