La situación del aceite de oliva tras las intensas lluvias de los últimos meses se presenta complicada, según lo expuesto por Picualia, una cooperativa de aceites de oliva virgen extra ubicada en Bailén, Jaén. Conocida por su dedicación a la excelencia, Picualia ha advertido que la calidad de sus productos podría verse afectada, lo que podría repercutir en los precios del mercado.
Juan Antonio Parrilla, asesor científico-técnico de la cooperativa, ha señalado que la recolección de aceitunas se ha visto retrasada y que, a consecuencia de las lluvias, se ha perdido una cantidad significativa de frutos. Esto es especialmente preocupante en la provincia de Jaén, donde Picualia tiene una fuerte presencia. A pesar de que la cooperativa había cosechado un 80% de su producción antes de las lluvias, a nivel sectorial, se estima que las pérdidas ascienden a cientos de miles de toneladas.
El impacto en la calidad del aceite es evidente, ya que la lluvia ha hecho que muchas aceitunas caigan al suelo, lo que cambia su clasificación de virgen extra a lampante refinado, un tipo de aceite de menor calidad. "Esto afectará tanto la cantidad como la calidad de nuestro producto y, por ende, los precios en el mercado podrían experimentar un efecto rebote", advierte Parrilla, quien subraya la importancia de mantener estándares altos en la producción para conservar la reputación de sus aceites en el ámbito nacional e internacional.



