El clima de incertidumbre en la comunidad de exiliados cubanos se intensifica ante los rumores de un posible acuerdo entre Estados Unidos y el gobierno cubano liderado por Miguel Díaz-Canel y la familia Castro. Estas especulaciones, surgidas de informes en medios internacionales, sugieren que se estaría negociando una inmunidad para los líderes cubanos a cambio de reformas económicas en la isla.
Sin embargo, dos congresistas cubanoamericanos han rechazado categóricamente la idea de que el secretario de Estado, Marco Rubio, esté involucrado en negociaciones formales con el régimen cubano. En una entrevista con Telemundo 51 Miami, el congresista Mario Díaz-Balart confirmó que han existido intercambios con personas cercanas a Raúl Castro, pero subrayó que no constituyen un proceso de negociación oficial, comparando estas interacciones con las que se han tenido con otros regímenes como el de Venezuela e Irán.
Por su parte, el congresista Carlos Giménez también desestimó los rumores, afirmando que Rubio no está manteniendo conversaciones con miembros de la familia Castro. Giménez enfatizó que, aunque pueden existir comunicaciones informales, no se puede considerar que haya un diálogo estructurado. El legislador reafirmó su confianza en el secretario de Estado, resaltando su conocimiento sobre la situación cubana y su compromiso con la comunidad cubanoamericana.



