Danilo Chavarro Chavarro, condenado por intento de femicidio, ha dejado una huella profunda en la vida de su expareja y su círculo familiar. Desde la prisión La Picota, en Bogotá, Chavarro compartió su relato sobre una relación marcada por el control, la violencia y los celos, que culminó en un episodio devastador.

La historia entre Chavarro y su expareja comenzó en Boyacá, donde él, con 21 años más que ella, la conoció mientras promocionaba la carrera musical de su hijo. Según su propio testimonio en el programa Conducta Delictiva Podcast, el vínculo pasó de una comunicación a distancia a casi siete años de convivencia, durante los cuales nacieron dos hijos. Sin embargo, la convivencia se complicó por su situación familiar anterior, ya que Chavarro aún mantenía la relación con su primera esposa. Al enterarse de un nuevo embarazo, la primera pareja decidió finalizar su matrimonio, lo que llevó a Danilo a establecer un nuevo hogar.

A pesar de las expectativas iniciales, la nueva relación pronto enfrentó serios problemas, incluyendo diferencias de edad, dificultades económicas y celos desmedidos. Chavarro admitió que no valoró a su pareja como merecía, lo que generó un ambiente de inestabilidad que se tradujo en múltiples rupturas y reconciliaciones. La escalada de violencia llevó a la mujer a solicitar una medida de protección. A pesar de esto, Chavarro continuó hostigándola, enviándole más de 200 mensajes amenazantes, incluyendo imágenes de armas. El clímax de esta tensión se alcanzó el 18 de abril de 2023, después de una audiencia judicial, cuando Chavarro, en un arrebato, expresó su intención de acabar con la vida de su expareja.

Este testimonio pone de relieve la gravedad de la violencia de género y las secuelas que deja en las víctimas, así como la necesidad urgente de abordar estos temas en la sociedad.