Pakistán ha declarado el inicio de una "guerra abierta" contra los talibanes afganos, intensificando la violencia en la región. Este viernes, las fuerzas paquistaníes llevaron a cabo bombardeos en varias ciudades clave de Afganistán, incluida su capital, Kabul. Esta ofensiva se produjo tras un ataque de las fuerzas afganas a posiciones fronterizas en la noche del jueves, en lo que se considera una respuesta a los recientes ataques aéreos desde Islamabad.
Las relaciones entre los dos países se han deteriorado notablemente en los últimos meses, con los pasos fronterizos prácticamente cerrados desde los combates de octubre, que resultaron en más de 70 muertes en ambos lados. La disputa armada se desarrolla a lo largo de una frontera de más de 2.600 kilómetros que sigue siendo objeto de controversia, conocida como la Línea Durand.
Esta línea, establecida en 1893 durante la expansión colonial británica, divide comunidades pastunes y ha sido causa de conflictos desde su creación. Mientras que Pakistán la considera su frontera internacional, Afganistán la rechaza por considerarla un legado colonial. La tensión se ve agravada por la presencia del grupo militante Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), que ha llevado a cabo numerosos atentados en territorio paquistaní y cuya actividad ha aumentado desde la toma de poder de los talibanes en Afganistán en 2021, complicando aún más la situación en la región.



