Este miércoles 18 de marzo, la actividad en varios sectores de Lima Norte se vio alterada cuando los autobuses de la empresa VIPUSA, que operan entre Ancón y Villa El Salvador, se mantuvieron inmóviles y vacíos. La decisión de los conductores y cobradores de no salir a trabajar fue motivada por la recepción de mensajes que advertían sobre posibles ataques armados contra cualquier vehículo que intentara cumplir su ruta habitual.

Los choferes recibieron amenazas de muerte directas de extorsionadores que, desde hace meses, han estado exigiendo pagos a la empresa. Un trabajador de VIPUSA compartió que el mensaje fue contundente: "Cualquier bus que salga será atacado". Esta situación llevó a los empleados a optar por paralizar sus actividades como medida para garantizar su seguridad y la de los pasajeros.

La inquietud y el temor se apoderaron de los patios de maniobras de la compañía, a pesar de la presencia de agentes de la Policía Nacional del Perú, que no lograron calmar la angustia de los trabajadores. Este no es un hecho aislado, ya que VIPUSA ha sido blanco de seis ataques relacionados con el cobro de cupos, donde tanto conductores como cobradores han sufrido agresiones. El fenómeno de la extorsión en el transporte público es preocupante, afectando a diversas líneas en Lima, como la empresa ‘Los Rojitos’, que también suspendió su servicio tras un ataque armado que dejó tres muertos.

Para hacer frente a esta situación, la Policía Nacional ha implementado operativos especiales, asignando alrededor de 400 efectivos y patrullas motorizadas para proteger a las empresas de transporte público. Cada autobús cuenta con la presencia de dos agentes para salvaguardar la seguridad de conductores y pasajeros, mientras se intensifican los patrullajes en las áreas más vulnerables. El general Jorge Castillo, jefe de la Región Policial Lima, indicó que estas acciones buscan detener los delitos de extorsión y asegurar la continuidad del servicio. Sin embargo, el temor a nuevos ataques persiste entre los trabajadores del sector, reflejando un contexto de inseguridad que se extiende por toda la capital.