Las condiciones de los presos políticos en los centros de detención en Venezuela son alarmantes, según la periodista Karou Yunekura. El sistema penitenciario se caracteriza por un severo aislamiento, la falta de garantías legales y diversas formas de maltrato hacia los detenidos.
A partir de datos proporcionados por el Comité de Familiares de los Presos Políticos, se estima que hay aproximadamente 150 personas detenidas, incluyendo tanto nacionales como extranjeros. Los familiares enfrentan una profunda incertidumbre debido a la escasez de información oficial. Las condiciones en los recintos son arbitrarias, con visitas familiares limitadas y sometidas a estricta vigilancia.
Entre las prácticas más inquietantes, Yunekura menciona el “piso cuatro”, un módulo donde los reclusos son mantenidos esposados y tienen acceso muy restringido a alimentos. Se reporta que la alimentación se reduce a escasas porciones de arroz y huevo una vez al día. Además, las celdas llamadas “cápsulas del tiempo” mantienen a los prisioneros en condiciones inhumanas, con escaso acceso a agua y comida. Las visitas familiares se realizan bajo rigurosas restricciones, y las comunicaciones son monitoreadas, lo que intensifica la angustia de los detenidos y sus seres queridos.

