En un contexto donde la violencia contra agentes de tránsito se ha vuelto alarmantemente frecuente en diversas localidades, las autoridades han reiterado la importancia de respetar a estos funcionarios y acatar las normativas de tránsito vigentes.

Un claro ejemplo de la firmeza judicial en casos de agresiones a trabajadores del sector se presentó en Cartagena, donde María José Romero Gutiérrez fue sentenciada a cuatro años de prisión por el delito de violencia contra un servidor público. Este fallo, emitido por el Juzgado Décimo Penal, se originó tras un ataque que la mujer perpetró contra una agente de tránsito durante un operativo de control en la vía pública, según datos proporcionados por el Departamento de Tránsito y Transporte de Cartagena (Datt).

Los hechos ocurrieron cuando los agentes detuvieron a una motocicleta cuyo conductor no contaba con casco ni documentación adecuada. Mientras se procedía a aplicar las sanciones correspondientes y a inmovilizar el vehículo, Romero Gutiérrez, quien viajaba como parrillera, agredió violentamente a la funcionaria, causándole lesiones que requirieron atención médica especializada. En respuesta a la gravedad de la situación, el juez denegó la posibilidad de prisión domiciliaria, enfatizando la intencionalidad del ataque.

Finalmente, el Datt instó a la ciudadanía a reforzar el respeto hacia la autoridad, destacando que cualquier acto de violencia contra los agentes afecta profundamente la convivencia social y los principios de respeto institucional. Hicieron un llamado a la conciencia colectiva para valorar la labor de los agentes de tránsito, quienes trabajan para preservar la seguridad y el orden en las vías.