Las comunidades remotas de Panamá enfrentarán un nuevo desafío en el acceso a la energía solar, ya que el gobierno ha implementado una iniciativa que establece que los usuarios de estas áreas deberán abonar un costo aún no definido por el uso de la red eléctrica. Este proyecto busca medir el consumo y asegurar que todos los panameños, independientemente de su ubicación, reciban un servicio equivalente al de quienes están conectados a la red eléctrica nacional.

Voces oficiales sostienen que el objetivo de esta medida es evitar problemas futuros en el sector eléctrico y asegurar la sostenibilidad de los sistemas fotovoltaicos en las regiones apartadas. La Cámara Panameña de Energía Solar ha calificado esta propuesta como un avance positivo, subrayando que la energía solar puede beneficiar a más de 60 mil usuarios, siempre que se desarrolle en un mercado abierto que permita la participación de las empresas del sector.

Antonio Clement, director de la Oficina de Electrificación Rural, destacó que el gobierno buscará mantener adecuadamente los sistemas solares para proteger la inversión estatal y asegurar la continuidad del servicio. En este contexto, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos ha señalado que está revisando las regulaciones sobre el autoconsumo de energía solar, con el fin de facilitar su expansión y mejorar la situación del sector.

Por su parte, un proyecto en la Asamblea Nacional busca consolidar el marco legal para el autoconsumo de energía solar, el cual actualmente se basa en resoluciones administrativas. Esta propuesta tiene como fin establecer una regulación más clara y segura para los usuarios en un escenario donde la energía solar se presenta como una alternativa viable y necesaria.