La carrera electoral en Castilla y León ha dado inicio, marcando la tercera etapa de un intenso ciclo electoral. Los líderes de los partidos nacionales han llegado a esta amplia región para sumergirse en una campaña que comenzó a la medianoche y se prolongará hasta el 14 de marzo, justo un día antes de que los ciudadanos se dirijan a las urnas.

El Partido Popular, con una larga trayectoria de gobierno en esta comunidad desde 1987, se enfrenta al desafío de contener posibles deserciones de votantes hacia Vox, lo que complicaría la gobernabilidad. El presidente en funciones de la Junta, Alfonso Mañueco, intentará centrar la campaña en temas regionales, aunque desde el PP son conscientes de que la política nacional influye considerablemente en la dinámica local. La gestión de Mañueco durante los devastadores incendios del verano pasado podría ser un factor que afecte su apoyo popular.

Por su parte, el líder del PP a nivel nacional, Alberto Núñez Feijóo, participará en múltiples actos proselitistas en las provincias de Castilla y León, con un enfoque especial en León. Su primera aparición está programada para este viernes en Ciudad Rodrigo, Salamanca. El PP buscará manejar con discreción los posibles acuerdos con Vox tras las elecciones en Extremadura y Aragón, conscientes de que cualquier controversia podría perjudicar la campaña de Mañueco. En este contexto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha comenzado a calentar motores, resaltando los logros progresistas y posicionando al PSOE como un freno frente a la extrema derecha.