A medida que se acercan las elecciones legislativas en Colombia, la distinción entre listas cerradas y abiertas se convierte en un tema crucial para los votantes. Este mecanismo determina cómo los ciudadanos elegirán a sus representantes en el Senado y la Cámara de Representantes para el próximo periodo legislativo, por lo que entender su funcionamiento es fundamental para ejercer el derecho al voto de manera informada.

El próximo 8 de marzo, los colombianos volverán a las urnas para elegir a los miembros del nuevo Congreso de la República. En esta misma jornada, se llevarán a cabo consultas interpartidistas para seleccionar candidatos presidenciales, convirtiendo esta fecha en un hito en el calendario político del país.

El sistema electoral colombiano ofrece dos modalidades de listas en las boletas: la lista cerrada y la lista abierta. En el caso de la lista cerrada, el votante apoya al partido en su conjunto, sin poder seleccionar candidatos individuales, ya que el orden en que se asignan los escaños ya ha sido definido por la colectividad. En contraste, la lista abierta permite a los votantes elegir a un candidato específico dentro del partido, lo que afecta directamente el orden de quienes ocuparán las curules, ya que se basa en la cantidad de votos recibidos por cada aspirante. Así, los candidatos compiten entre sí dentro de la misma lista para asegurar un lugar en el Congreso.