En menos de tres semanas, las grandes empresas en Colombia deberán cumplir con un nuevo impuesto: el gravamen al patrimonio empresarial. El primer abono se espera para el 1 de abril, tal como lo indicó el Gobierno nacional en el marco de la emergencia económica y climática declarada recientemente.

Este impuesto, que está regulado por el Decreto 0173 de 2026, representa una carga adicional para aproximadamente 15.000 empresas que poseen patrimonios líquidos superiores a $10.474 millones. El objetivo del Gobierno es recaudar $8 billones durante el presente año, lo que ha generado la necesidad de que los grandes contribuyentes reevalúen sus proyecciones fiscales, ya que la combinación de este nuevo impuesto con otras obligaciones podría incrementar la carga impositiva en sectores como el financiero y el minero energético hasta niveles cercanos al 90%.

Según lo estipulado en el decreto, las tarifas diferenciales serán del 1,6% para los sectores mencionados, mientras que para el resto de las actividades económicas será del 0,5%. Se prevé que el sector bancario y el extractivo aporten aproximadamente el 56% de la recaudación esperada. La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) se encargará de elaborar el formulario necesario para que las empresas realicen la declaración y el pago correspondiente a este impuesto.