La Contraloría General de la República de Colombia ha emitido una advertencia sobre la creciente amenaza de desabastecimiento energético que enfrenta el país. Esta situación se debe principalmente a la falta de nuevos proyectos energéticos y a la acumulación de deudas en el sector. Si no se implementan medidas inmediatas, Colombia podría enfrentarse a racionamientos de energía y a incrementos en los precios de la electricidad y los combustibles.
El contralor General, Carlos Hernán Rodríguez, destacó que los riesgos asociados al suministro energético son significativos, incluyendo la posibilidad de racionamientos y un aumento en las tarifas. Un reciente informe sectorial también resalta la persistente brecha en el acceso a la electricidad, especialmente en áreas rurales y comunidades históricamente marginadas. La Contraloría instó al Gobierno a adoptar acciones de emergencia que fortalezcan la seguridad en el suministro energético.
En el análisis se menciona que, durante el año 2024, solo el 67% del gas extraído se comercializó, lo que llevó a la necesidad de importar gas natural licuado para satisfacer la demanda interna. Además, las reservas probadas de gas y petróleo presentan un horizonte de autosuficiencia de 5,9 y 7,2 años, respectivamente. La falta de proyectos de regasificación y la escasez de nuevas reservas aumentan el riesgo de desabastecimiento a partir de 2026, lo que podría afectar gravemente a las regiones interiores del país. La Contraloría también propone diversificar las importaciones de gas y resalta la importancia de invertir en infraestructura para asegurar el suministro futuro.



