En los puertos colombianos se observa una alarmante tendencia que preocupa al sector agrícola: la creciente llegada de barcos con granos importados destinados a satisfacer el consumo interno. Esta situación pone de manifiesto la creciente dependencia del país de las importaciones para garantizar su seguridad alimentaria.

Las estadísticas respaldan esta preocupación. Durante el año 2025, Colombia importó un total de 13.209.215 toneladas de granos, lo que representa un incremento del 10,6% en comparación con 2024. Esto se traduce en la necesidad de 1.387.867 toneladas adicionales provenientes de mercados externos para cubrir la demanda nacional.

El aumento en las importaciones no se limita a un solo tipo de producto, sino que abarca una variedad de cereales, soya y leguminosas. Los cereales lideran el volumen total, alcanzando cerca de 10 millones de toneladas, mientras que la soya y sus derivados superan los 3 millones. Las leguminosas, aunque en menor proporción, también han mostrado un crecimiento significativo, con más de 190 mil toneladas importadas. En particular, la soya en grano ha experimentado un aumento del 34,2% respecto al año anterior, lo que resalta la necesidad de una revisión urgente de las políticas agropecuarias en el país.