Desde el domingo 1 de marzo, entraron en vigencia los nuevos precios de la gasolina en Colombia, ofreciendo un alivio de 500 pesos por galón para la mayoría de los conductores del país. Esta medida, impulsada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), busca mejorar la situación económica de los ciudadanos, aunque con algunas excepciones significativas en ciudades fronterizas.
Cúcuta, ubicada en Norte de Santander, verá una disminución de solo 274 pesos por galón, cifra considerablemente inferior a la rebaja general. Esta diferencia se debe a que la ciudad goza de beneficios fiscales por su condición de frontera, lo que influye en los precios de los combustibles. Así, Cúcuta mantendrá tarifas más accesibles en comparación con el resto del país, a pesar de la reciente reducción.
En el caso del diésel, la situación es diferente. Cúcuta experimentará un aumento de 223 pesos, dejando el precio de referencia en 9.255 pesos por galón, mientras que el promedio nacional se sitúa en 10.983 pesos. A medida que los ajustes se aplican, el precio promedio de la gasolina en las trece principales ciudades alcanzará los 15.074 pesos, con Bogotá y Villavicencio liderando los precios más altos.
Con estos cambios, el Gobierno busca aliviar el impacto en el bolsillo de los ciudadanos y contribuir a la estabilidad económica del país, aunque las diferencias en los precios entre las ciudades continúan siendo marcadas, especialmente en el caso de Cúcuta.



