En los últimos años, el incremento de los hackeos en cuentas bancarias y plataformas digitales ha generado una creciente preocupación entre usuarios y entidades financieras. Este fenómeno no solo implica el riesgo de retiros no autorizados, sino también el robo de información personal y la solicitud de créditos fraudulentos en nombre de las víctimas.

Expertos en ciberseguridad han resaltado que los primeros 15 minutos tras un acceso no autorizado son cruciales para mitigar los daños y recuperar el control de las cuentas comprometidas. Según el análisis de profesionales de seguridad, una intrusión a una cuenta generalmente ocurre en varias etapas, comenzando con el acceso inicial mediante credenciales robadas, técnicas de phishing o software malicioso. Posteriormente, los atacantes buscan incrementar su control sobre la cuenta, lo que puede incluir la modificación de datos o la realización de transacciones no autorizadas.

Mario Micucci, investigador en seguridad informática de Eset Latinoamérica, enfatizó que actuar rápidamente puede ser decisivo, ya que una respuesta oportuna puede prevenir que el ataque progrese, limitando así las consecuencias. Entre las recomendaciones iniciales se sugiere desconectar el dispositivo de Internet en los primeros dos minutos, cambiar la contraseña desde un equipo seguro entre los minutos tres y seis, y revisar todas las cuentas vinculadas para evitar la propagación del ataque. Los expertos también advierten sobre la importancia de proteger el correo electrónico, ya que este suele ser la puerta de entrada para recuperar otras cuentas.