La autopista que conecta Medellín con Bogotá continúa cerrada en el tramo que va desde El Santuario hasta Caño Alegre, en la jurisdicción de San Luis. Este cierre se debe a un deslizamiento de tierra significativo que tuvo lugar el 24 de febrero, el cual ha dejado una cantidad extraordinaria de material sobre la calzada, calculada en el equivalente a 4.285 viajes de volquetes.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) ha decidido mantener la suspensión del tránsito, priorizando la seguridad de las personas y evaluando los riesgos de nuevos deslizamientos. La situación actual ya ha generado un impacto económico considerable, con pérdidas estimadas en $8.330 millones para el sector del transporte de carga, según la Federación de Empresarios del Transporte de Carga (Fedetranscarga).
A pesar de que los equipos técnicos están trabajando en el área afectada para estabilizar el terreno, Invías ha enfatizado que no se permitirá la reactivación del tránsito hasta que se cumplan todas las condiciones de seguridad necesarias. Las autoridades han sugerido rutas alternas para mitigar las complicaciones en el transporte, aunque el incremento en la congestión y los tiempos de viaje es notable. Se espera que cualquier novedad sobre la reapertura sea comunicada a través de los canales oficiales del organismo.



