Durante un control realizado en el distrito de La Molina, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) se enfrentó a un grave incidente cuando un chofer de transporte público informal intentó prender fuego a su vehículo. El hecho ocurrió en el cruce de las avenidas Javier Prado y La Molina, donde el conductor, identificado como Luis Enrique Vargas Torres, buscaba evitar que su unidad fuera remolcada por las autoridades.

Vargas Torres estaba prestando servicio sin la debida autorización y su situación se complicó al comprobarse que su licencia de conducir había sido cancelada desde agosto de 2023. Además, su vehículo, con placa AWW-038, carecía de los permisos necesarios y del Seguro Obligatorio Contra Accidentes de Tránsito (SOAT) vigente, lo que lo hacía ineligible para operar como transporte público legalmente.

Al ser sorprendido por los inspectores y la Policía Nacional del Perú (PNP), el conductor desobedeció la orden de detenerse e intentó escapar con pasajeros a bordo. Fue solo después de que los ocupantes fueron evacuados y cuando la grúa estaba lista para llevarse la unidad, que Vargas Torres roció gasolina y encendió uno de los asientos. Gracias a la rápida acción de los agentes, el fuego fue controlado antes de que causara mayores daños. Posteriormente, el conductor fue detenido y puesto a disposición de la comisaría de Santa Felicia, enfrentando cargos por resistencia a la autoridad y otros delitos relacionados.

La ATU advirtió que el transporte informal representa un riesgo significativo para la seguridad pública, dado que muchas de estas unidades no cumplen con las normativas legales, lo que pone en peligro a los pasajeros. La entidad reafirmó su compromiso de realizar operativos regulares para erradicar esta práctica y solicitó a la ciudadanía que utilice únicamente vehículos autorizados, informando cualquier irregularidad a las autoridades competentes.